¿Cómo hacerte sentir lo única que eres?

Podría darte una carta 
o escribirte un poema, 
o quizá darte un ramo de flores.

Pero nada de eso sería suficiente, 
nada podría compararse con la belleza 
que irradias desde el fondo de tu esencia.

Tu mirada cautiva desde el primer contacto, 
y tu voz endulza y enamora 
de tan solo escucharla.

Tu piel es un destello de sol 
al amanecer,
que brilla y deslumbra 
al mirarlo.

Tus manos son esa caricia inigualable, 
que acompañadas de la luna, 
pueden hacer perderse con locura
en una hermosa velada.

Tu cuerpo es un templo, 
donde reposo mis más grandes anhelos, 
donde confieso mis más grandes deseos, 
y donde descubro que eres el lugar 
donde me quiero quedar, 
en cada estación del tren de mi vida.

- David Sanz